domingo, 1 de março de 2009

81º ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE VÁZQUEZ DE MELLA

http://www.ctcarlista.org/img/img_hist/01/D.-Juan-Vazquez-de-Mella.jpg Gijón, 26 febrero 2009. Nota del Círculo Cultural Juan Vázquez de Mella:
Se cumple hoy, 26 de febrero de 2009, el 81º aniversario de la muerte en Madrid de don Juan Vázquez de Mella y Fanjul, quien con justicia fue llamado Príncipe de la Elocuencia y Verbo de la Tradición, restaurador del regionalismo --única forma verdadera de patriotismo español-- y creador del asturianismo político, amén del "teólogo seglar de más segura ortodoxia que ha producido España". Había nacido en Cangas de Onís en 1861. Sus palabras conservan actualidad. En estos momentos de imposición de la "Educación para la Ciudadanía", que viene a añadirse a la ya pésima enseñanza de los colegios e institutos estatales, de los concertados (es decir, estatalizados) y de la inmensa mayoría de los llamados colegios privados, vamos a recordar estas que pronunciara el 17 de mayo de 1913 ante la Academia de Jurisprudencia: "El Estado liberal interviene en la enseñanza, y ¡cosa singular, señores!, el Estado, que no es agricultor; el Estado, que no es industrial; el Estado, que no es comerciante, aunque tenga la obligación de cooperar y de favorecer al comercio, a la agricultura y a la industria, el Estado se declara a sí mismo, no cooperador ni fomentador de la enseñanza, sino pedagogo supremo, y hasta maestro único. ¡Y qué contradicción tan singular! No sabe nada de los problemas más trascendentales, de los que han sido siempre los primeros en todos los momentos de la Historia, y al mismo tiempo no tolera competencias y quiere ser el maestro único de las generaciones presentes y venideras. Se concibe que un Estado que afirme un orden natural y sobrenatural, que un Estado creyente como el de las edades cristianas, hasta un Estado budista o un Estado musulmán, trate, sirviendo como de instrumento a la creencia que profesa, de llevarla a la práctica y de infundirla; pero que un Estado que se declara a sí mismo interconfesional, que declara que no sabe nada de lo que no debe ignorar nadie, ni por obligación, ni por cultura, se declare a sí mismo competente primero y el más competente después para intervenir en la enseñanza; eso es absurdo. Y, sin embargo, ved cómo interviene. La gradación es la siguiente: primero se declara potestativa en la escuela la enseñanza religiosa; después se declara neutra la escuela, y más tarde se suprime la religión hasta en las escuelas privadas, centralizando la enseñanza en las públicas y dispersando a los maestros religiosos para que detrás de la ignorancia religiosa venga el odio de la escuela francamente atea."
_____________________________________________________ Agencia FARO