segunda-feira, 22 de fevereiro de 2010

MITO CELTIBÉRICO














A la Piel de Toro,
un celta llegó,
a los años con una ibera,
muy bella se unió,

Echaron raíces,
implorando a Netón,
en una tierra indómita,
que les robó el corazón,

Lagunas de Ataecina,
solemnes plegarias,
árboles misteriosos,
tierra legendaria,

Llegó el cartaginés,
y llegó el romano,
el suelo ibérico,
se vio abrumado,

Roncos cantos de guerra,
de una vieja estirpe,
honderos feroces,
jinetes de lo imposible,

De la península,
y sus más antiguos pueblos,
señeros por excelencia,
celtas e iberos,

Chalbo, Indíbil, Mandonio,
Culchas, Viriato, Olindico,
impresionado Escipión,
ante el caudillaje mítico,

Por eso el gran Hércules,
hasta las Hespérides llegó,
trabajando un mito,
de iberocelta corazón,

Oh, tierra de mitos,
que nunca fueron casualidades,
vuelve a realizar tus sueños,
y abandona tus soledades.

sexta-feira, 12 de fevereiro de 2010

FERNANDO III EL SANTO, PADRE DE LA PATRIA ANDALUZA

MANIFIESTO 28-F CON F DE FERNANDO
Si estás de acuerdo con este Manifiesto, difúndelo... Si estás de acuerdo con este Manifiesto y eres andaluz... participa y muestra tu adhesión... Si estás en una asociación... adhiérete a él y súmate a las que ya están. Fernando III el Santo, Padre de la Patria Andaluza.
28-F, CON “EFE” DE FERNANDO
Nosotros, andaluces de las actuales provincias de Andalucía, orgullosos de nuestra tierra, de nuestra identidad y de nuestras raíces amamos a nuestra Patria y queremos celebrar nuestro Día de Andalucía ofreciendo este manifiesto a todas las asociaciones, de la naturaleza que sean (juveniles, culturales, deportivas, sociales,y cualquier otro tipo de colectivos establecidos en nuestra comunidad autónoma, etcétera…), con la sola condición de que sean asociaciones que arraiguen en Andalucía, para que las mismas puedan adherirse a este Manifiesto desde el momento en que lo hacemos público y sin que se clausure bajo ningún plazo establecido. Redactamos este Manifiesto para expresar pública, libre y voluntariamente que: 1º. Reconocemos como Padre de Andalucía a Fernando III “el Santo”, Rey de Castilla, Toledo, León, Galicia, Sevilla, Córdoba, Murcia, Jaén. Siéndolo, en primer lugar, por las cualidades humanas que concurrieron en su personalidad histórica, reconocidas por sus vasallos y enemigos; pues, tal y como reza su epitafio, Fernando III el Santo fue “el más leal, el más verdadero, el más franco, el más esforzado, el más apuesto, el más granado, el más sufrido, el más humilde”. En segundo lugar, es Padre de Andalucía por la proyección histórica de su labor reconquistadora, incuestionable causa de nuestra actual Andalucía (progenitor inmediato de los Reinos de Jaén, Córdoba y Sevilla cuando los reconquistó por su propio brazo; ancestro mediato del resto de provincias hermanas que si no lo tienen como Padre, bien lo podrían tener como Abuelo). La paternidad histórica de Fernando III el Santo no puede rechazarse por ningún andaluz bien nacido; sólo un ignorante podría abjurar de su verdadero origen. 2º. Bajo la égida de la regia figura de Fernando III el Santo fueron felizmente reintegrados a España los territorios españoles que sufrieron siglos de infeliz y terrible esclavitud, sometidos a una cultura extraña y fanática, brutal e invasora que reconocemos como hostil a nuestras libertades y ajena a nuestro propio ser andaluces. 3º. Por las felices victorias del Rey Fernando III se establecieron en nuestro amado suelo patrio nuestros antepasados; solar que les fue arrebatado mediante una invasión: por la fuerza bruta, cruel y sanguinaria, y por la traición de algunos. Siglos y siglos de tinieblas fueron los que sufrió Andalucía, bajo un poder extraño que la sumergió en la noche más lóbrega y sórdida de la barbarie. Fernando III trajo la luz. 4º. Nos vemos forzados a reclamar la paternidad histórica de Fernando III el Santo, tras haber sido puesta en cuestión por nuestro Parlamento de Andalucía cuando, en 1983, impuso -en el Preámbulo del Estatuto de Autonomía para Andalucía- como “Padre” de la misma a un personaje partidista, que ni representa ni puede representar legítimamente a la totalidad del pueblo andaluz, por mucho que sus partidarios le presupongan una paternidad que dicho personaje –cuyo nombre silenciamos a propósito- no puede tener. 5º. Reclamamos que las autoridades políticas de la Comunidad Autónoma Andaluza reconozcan a Fernando III el Santo como indiscutible y exclusivo Padre de Andalucía. Será así como podrán suturar el abismo que la clase política abrió entre ella y el auténtico pueblo andaluz que dice representar. Para que la distancia que cada vez separa más a la clase política del pensar, el querer y el sentir del pueblo no se agrande más. Y, para que ello surta efecto, suscribimos este manifiesto, el cual se hará público todos los 28 de Febrero, Día de Andalucía, para que todos los 28 de Febrero, éste como los que estén por venir, se escriban con “F” de Fernando, y no con “F” de Falso.

segunda-feira, 8 de fevereiro de 2010

Antonio Moreno Ruiz - El amor es un embuste de poetas?

Se recomienda, por excelente:


"Portada del libro que ya se puede solicitar en las librerías"

PRESENTACIÓN

Muy buenas a todos.

Si Dios quiere, en breve saldrá mi primera publicación, (ya está en la calle) editada por El Taller del Poeta. Como comprenderán, estoy como un niño con zapatos nuevos. Aún es pronto para vaticinar nada, máxime cuando la poesía es un género que parece de capa caída, cosa contra la que un servidor de ustedes se rebela.

¿ Qué decirles de este caballero de triste figura ? Suele pasar que la autobiografía es difícil. Les puedo adelantar lo siguiente:

Vine al mundo en agosto del año de 1981, en Bollullos de la Mitación, en la comarca del Aljarafe sevillano. Soy licenciado en Historia, y dentro de esta carrera, más o menos me especialicé en historia de América; aunque por ahora no he podido ejercer de lo que me gusta, creyendo que mi vocación es la enseñanza. Desde muy pequeño me entusiasmó la literatura. Por una cosa o por otra, empecé a escribir poesía, aunque a veces miro poesías de mi adolescencia y me sonrojo. Con el tiempo, mi amigo del alma Primitivo Monrobé, cámara de la televisión local del pueblo, me animó a que me fogueara dándome a conocer en mis creaciones. En buena medida él es muy culpable de este empujón. Así hice algunos programas en Cuatrovitas Televisión y di a conocer mi faceta a mis paisanos.

He intentado escribir en prosa pero no me sale demasiado. Por ahora, lo que más me llena y embelesa es la poesía. Aunque dicen que tiene poca prensa...En cuanto a la prosa, todo se andará, y de hecho se está andando.

¿ Qué influencias tengo ? Son muchas y variadas: Literatura histórico-mítica grecolatina, empezando por los clásicos de Homero y Virgilio; clásicos de la lengua castellana desde el Medievo hasta nuestros días: Jorge Manrique, Quevedo, Cervantes, Lope de Vega, José Cadalso, Bécquer, Pérez Galdós, Pemán, García Lorca, Miguel Hernández...A esto se le añade mi pasión por la literatura hispanoamericana, con poetas modernistas como Rubén Darío, José Santos Chocano o Amado Nervo, amén de la poesía gauchesca de José Hernández; de ahí cabalgo por mi impresión hacia el realismo mágico, en estilos como el de Alejo Carpentier, Gabriel García Márquez o mi muy admirado Arturo Uslar Pietri; mi predilección por el lirismo lusitano, últimamente muy impresionado por las lecturas desde Luis de Camões a Fernando Pessoa y su excepcional Mensagem. En esto del lirismo también me impresiona mucho la gallega lectura de Rosalía de Castro o de J. Manuel Pintos. No en vano decía Marcelino Menéndez Pelayo que la flor lírica de nuestra península radicaba en el tronco galaico-lusitano.

Sigo también mucho la literatura historiográfica, y en este sentido, me vienen impresionando Oliveira Martins, Ramón Menéndez Pidal, Domínguez Ortiz, Francisco Morales Padrón, Jean Dumont o Pablo Victoria. En cuanto a literatura historiográfica recuerdo mucho en especial mis clases de Historia de América, en especial con grandes profesores como Isabelo Macías, Luis Navarro o Fernando Muro.

Me entusiasma también el realismo ruso, destacando en Dostoyevski, así como la mythopoeia de John R. R. Tolkien. De literatura rusa he sido influenciado por muchos autores: Gogol, Tolstoi, Chejov, hasta Solzhenitsyn; y de inglesa, también estoy descubriendo mucho y bien, desde Chesterton a Joseph Pearce.

¿ De gustos musicales ? Pues también son variadísimos, pero por resumir, me centraría en el flamenco, el fado y los estilos " folk ".

Así, soy un hijo de la Baja Andalucía rural, de este sudoccidente español, de formación americanista y de irredenta lusofilia. De hecho, más de un amigo portugués cree que tengo algo de sangre lusa en las venas por mi propio estilo y hasta por mi carácter, pues entiendo y siento lo que es la saudade.

Mi primera publicación se titula " ¿ El amor es un embuste de poetas ? ". No es una afirmación, sino una pregunta capciosa, producto de mis propias experiencias, de las experiencias ajenas y de las imaginaciones varias. Como mi estado civil sigue siendo el de la soltería, espero que un día una buena mujer pueda resolverme esta maliciosa cuestión.

Como os digo, en breve os anunciaré cómo poder adquirirlo.

Antes hablaba de empujones. En estos momentos me acuerdo mucho de los que ya no están. Me acuerdo de mis abuelos, a los que tanto echo de menos. Me acuerdo que por parte de padre me faltan dos tíos, y por parte de madre una tía. Y me imagino sus caras desde el cielo, orgullosos de un sobrino que no se lo merece. Hablaba de empujones, de los empujones de mi amigo Primitivo, que a su vez, es pariente lejano. Pero otro que me empujaba mucho era mi tío José María, " Antonio, escribe, no lo dejes..."; me decía. Como mi padre, era entusiasta de cada línea que escribía, sin merecerlo, reitero. Mi tío nos dejó hace un par de años, su hermano, mi tío Felipe, nos dejó cuando yo aún no había cumplido los nueve. Un paisano me dijo que él sería mi mejor representante....Cuánta razón tiene. Y mi tía Aurora....E incluso algún amigo que ya tampoco está.....

En fin, será mejor " no meneallo ", pues pueden brotar las lágrimas. El libro está dedicado a los míos, a todos ellos, a los que están y a los que se fueron. Si en algo tengo suerte en la vida, es en tener una familia excepcional y unos amigos inmejorables. Cuando uno tiene esa seguridad, lo demás se viene haciendo más fácil.

Así pues, con el tiempo os iré informando, amén de idos aclarando mis respectivas influencias en sendos enlaces, para que podáis ir informándoos de cómo y por qué escribo.

Hasta pronto, sufridos lectores.

quinta-feira, 4 de fevereiro de 2010

MAR PORTUGUÉS

http://www.viagensnotempo.com/pics/cristo.jpg

Del mar portugués,
Partió una placa,
De imperio cristiano,
Y voz lusitana,

De los mares del mundo,
Se forjó una unidad,
De un pueblo ibérico,
Bien occidental,

Una flor lírica,
Una estirpe navegante,
Una cruz colorada,
Por bandera ilusionante,

Unas quinas de Avís,
Una escuela de Sagres,
Por el vino de Oporto,
Por el fado y la saudade,

Sin pensar en lo imposible,
Tarro de las esencias,
El mar es portugués,
Mis poesías son portuguesas.

quarta-feira, 27 de janeiro de 2010

O Carlismo e Portugal (II) – Perspectiva para o Futuro




Em artigo anterior mencionei as principais ligações históricas do carlismo espanhol a Portugal. Desde o seu nascimento em Abrantes - onde Don Carlos Maria Isidro apoiava no exílio a luta legitimista de seu sobrinho, o rei D. Miguel I de Portugal - até um dos momentos mais difíceis da sua história, quando Portugal foi de novo terra de exílio para Manuel Fal Conde, o líder do carlismo andaluz perseguido por Franco pela sua oposição ao Decreto de Unificación (com o qual o Caudillo impôs a fusão da Comunión Tradicionalista com a Falange e as JONS, não levava o Alzamiento um ano).


Nos momentos de glorioso êxito como nos de obscura oclusão, sempre um nexo de proximidade circunstancial e ao mesmo tempo de familiaridade fizeram de Portugal um elemento externo mas natural ao carlismo, a porta para o exílio seguro e um apoio certo e constante da parte dos legitimistas portugueses, prontos a acudir aos seus irmãos espanhóis em apuros – apoio recíproco, por certo. Mas é com S.M.C. o Rei Carlos VII que Portugal passa a ser um eixo estratégico prioritário para o carlismo, o que viria a ser confirmado pelo eminente deputado tradicionalista espanhol Juan Vásquez de Mella y Fanjul: “Dominación del estrecho, federación com Portugal, unión com Hispanoamérica.”




1 – “Federação” com Portugal


Não se engane o leitor: o termo federación - federação não é empregue com o sentido de formação de um estado federal que congregue os dois países. É tão alheia ao tradicionalismo legitimista a moderna noção de estado (sobretudo a pós-revolucionaria noção de estado federal) como lhe é intrínseco o respeito pelos direitos que assistem legitimamente às coroas. Jamais um rei carlista aventou pretensões ao trono português que poriam em causa os legítimos direitos de origem da casa de Bragança que, por sinal, tem com o ramo Borbón legitimista, fortes laços de sangue. De resto, esta visão é fundamentada e confirmada por pensadores carlistas mais recentes como Francisco Elias de Tejada e Rafael Castela Santos, este último pelo seu celebrado artigo Contra el Iberismo: Apuntes para una Epifania Ibérica.”


Assim, a federación é tomada na acepção lata de “pacto” e aponta para a Aliança Peninsular, o sonho de Sardinha e de Mella. A edificação de uma metapolítica peninsular que lidere um bloco pan-hispanista à escala mundial para combater a nova ordem anti-cristã, anti-tradicional e anti-natural emanada dos círculos culturais e políticos modernistas / consumistas, ás ordens de um poder económico global e apátrida, para quem as fronteiras, a própria existência dos países são um inconveniente empecilho. As duas nações hispanas comungam de uma biunívoca relação de interesse estratégico: o direito de salvaguarda da integridade nacional de ambas (territorial, politica, cultural e económica) e o dever de defesa de qualquer manifestação de hispanidade no mundo (e não só na América Hispana), pautada pela assunção da herança cultural hispânica, nomeadamente a língua, como veio estrutural para a inserção dos países hispânicos no contexto das nações e da fé católica como confissão oficial e exclusiva dos seus estados.


Como é bom de ver, a citada directriz estratégica de S.M.C. Carlos VII e de Vásquez de Mella ganha actualidade com o correr do calendário e, por essa via se percebe a necessidade e pertinência da Aliança Peninsular. A diluição dos poderes de independência dos estados inseridos no processo de (des)construção europeia em contexto de globalização, que a todos os níveis, presentemente vivemos, torna as ameaças à referida relação estratégica mais indistintas no meio da melée geral e, portanto, mais premente o estabelecimento da Aliança. Resta saber se ela poderá resistir à erosão dos ataques mais ou menos diplomáticos dos interesses a atingir pela sua acção, quer extra quer intra-peninsulares sem um elo mais físico de compromisso e de fidelidade… mas isso será tema para outro estudo.




2 – Diferenças entre Carlismo e Miguelismo


Como em todas as coisas na história peninsular, comparar o passado do carlismo e do miguelismo é um exaustivo elencar de similitudes e relações. Já no primeiro artigo sobre este tema me dediquei a coligir algumas, ainda que muito ficasse por mencionar, já que era pretendido que não excedesse as cinco páginas. Desde os laços de sangue e lealdade que sempre uniram ambos os ramos legitimistas ou dinastias proscritas, à coincidência de diversos eventos históricos determinantes e até pequenos e curiosos detalhes. Um me vem imediatamente à memória: dois dos nomes de maior craveira militar nas fileiras carlista da primeira guerra e miguelista da guerra civil portuguesa – ambas disputadas na década de 30 do século XIX – foram Ramón Cabrera, el Tigre del Maestrazgo e, do lodo português, Tomás Cabreira, brigadeiro, que venceu o combate de S. Bartolomeu de Messines e manteve o Algarve miguelista até à capitulação de Évora-Monte.


Mas nem tudo são coincidências: Cabrera viria a voltar costas ao carlismo, reconhecendo a linha usurpadora de sucessão ao trono, a partir do seu exílio em Londres; já Cabreira morreria na prisão de Faro, vitima das suas convicções às mãos dos carrascos liberais – embrora o seu neto e homónimo se viesse a notabilizar por eminente carbonário e republicano. Não é coincidente também a concretização política do miguelismo, como expressão do legitimismo político português, com a do carlismo em Espanha, particularmente depois do fim da contenda em Portugal.


Se o ambos os movimentos nascem de uma disputa sucessória, o carlismo desde cedo tomou apoio junto dos povos subjugados pelo centralismo que, desde Filipe V, o primeiro rei Borbón de Espanha, à revelia do tradicional exercício de poder da monarquia espanhola, revogou as antigas leis de liberdade foral dos antigos reinos, condados e senhorios de disporem de si próprios, desde algumas áreas da justiça á própria administração. Opondo-se ao absolutismo iluminista, a bandeira do carlismo representava o regresso às origens, a regeneração de uma Espanha feita de várias “Espanhas”, embora essa pluralização do conceito não seja totalmente clara ou inequívoca. Assim, a legitimidade do rei de Espanha dependia da vontade de Deus mas por meio de juramento, perante os seus reinos herdeiros da Hispânia romano-goda, dos forais (fueros) que representavam a sua dignidade de reino.


O legitimismo português tem de raiz natureza distinta. Portugal exorbita da ordem natural de legitimação de poder por herança da estrutura política da Hispânia romano-goda com a sua independência, em 1143, do reino de Leão. Nasce como país-reino, fruto da vontade de um rei e do povo, pelo menos do povo que lutou por esse rei. O eterno grito de Almacave: Nos liberi sumus, Rex noster liber est, manus nostrae nos liberverunt! Dessas mãos, depositárias do poder real do falecido rei, vai o novo rei receber a sua legitimidade por meio de Cortes que reúnem os três estados tradicionais: clero, nobreza e povo. Pela vontade de Deus e por meio da aclamação dos súbditos, cujas mãos, libertaram o rei e o reino. Uma reedição da aclamatio visigoda que exercendo a soberania não do Estado – conceito iluminista - mas dos estados, a confere formalmente ao novo Soberano, rei pela vontade de Deus.


O foralismo também não teve em Portugal a mesma dimensão histórica que Espanha uma vez que, sendo apenas aplicável ao poder local e não ao regional – dos reinos, condados e senhorios do país irmão – conviveu até bastante tarde com o feudalismo de outras regiões (ainda que em Portugal o poder régio sempre mantivesse os senhores feudais debaixo de apertado controlo). Foi todavia o foralismo que deu origem ao poder municipal que foi uma das bases estruturais do tradicional governo do reino. Pelo menos até ao governo do Marquês de Pombal (sec. XVIII).


Com Pombal chega a Portugal o despotismo iluminado de já longa carreira em França, por essa altura. O centralismo de Lisboa reforça-se como nunca, o que volta a acontecer depois das Invasões Francesas, com o governo ditatorial do Conde de Trancoso – Lord Beresford. Enquanto infante, D. Miguel não se afasta visivelmente da posição da sua mãe D. Carlota Joaquina de Borbón e dos seus próximos, marcadamente absolutista. O movimento que o apoiará a rebelar-se contra seu irmão, o Imperador do Brasil e aclamá-lo Rei de Portugal integrará indistintamente absolutistas, tradicionalistas e simples católicos, numa luta que também foi de fé, contra o liberalismo anti-clerical dos pedreiros-livres.


Ainda que durante o seu reinado S.M.F. El-Rei D. Miguel I tenha tomado decisões no sentido da restauração do municipalismo e da foralidade tradicional, não foi totalmente clara a sua posição contra o absolutismo de sua mãe e dos seus partidários, por que praticamente em todos esses anos se viveu uma calamitosa situação de guerra civil. Essa ambiguidade permaneceu no exílio do rei, a partir de 1834 e não desapareceu com o nascimento do Partido Legitimista, a “voz muda” do miguelismo no parlamento da monarquia constitucional, onde os seus deputados por várias vezes não participaram nos trabalhos por se recusarem jurar a Carta Constitucional.


Desde 1834 até ao presente que o miguelismo, como expressão do tradicionalismo (e, inegavelmente, de congregação do absolutismo) não é mais que uma lealdade dinástica difusa e heterogénea a uma linha sucessória proscrita, defendida mais nas sacristias que nos púlpitos, quase em jeito de confissão envergonhada... Não sabendo mobilizar a consciência tradicionalista, não conseguindo extirpar a sombra absolutista e mostrar ao povo os seus legítimos príncipes – banidos de Portugal até 1950 – o miguelismo eclipsou-se completamente, sem pensamento nem afirmação política, como uma curiosidade museológica. Ao contrário do que se passou com o carlismo, que passados 176 anos, mantém actual e viva – ainda que sem o vigor de outros tempos – uma alternativa política contra-revolucionária.


Obviamente, um século de república em Portugal marca uma diferença: o declínio da ideia monárquica é comum tanto à opção tradicionalista como á liberal. Mas o facto de se ter assumido a restauração da instituição monárquica como a prioridade pela qual se devem sacrificar convicções e visões distintas para Portugal, e o fusionismo dinástico pretendido para o Senhor Dom Duarte Pio, o Duque de Bragança, remeteu o miguelismo ao significado de apoiar, com três ou quatro gatos, a pretensão ao trono de um príncipe miguelista que nem miguelista é… e mais nada.




3 - Integralismo Lusitano e Neo-Integralismo


O movimento Integralismo Lusitano nasce logo a seguir à implantação da república (1913) e como reacção aos conturbados primeiros anos do novo regime; inspirado por outras correntes neo-monarquistas europeias, a maior das quais a Action Française, seduziu desde monárquicos mais ou menos desalinhados com a monarquia deposta a republicanos desiludidos com a república imposta. A partir de um movimento cultural de resposta ao anti-clericalismo republicano, os Integralistas sintetizaram logo em 1914 e por intermédio de Alberto de Monsaraz, as linhas fundamentais do movimento: “monarquia tradicional, orgânica, anti-parlamentar”.


O regresso à integralidade católica e à essência tradicional da monarquia portuguesa, extirpada da contaminação absolutista e iluminista, pareciam a regeneração perfeita do miguelismo como expressão do tradicionalismo político luso… não fora o Integralismo Lusitano, naqueles primeiros anos, não defender o ramo dinástico miguelista. Declarada fidelidade ao rei deposto, o liberal D. Manuel II, durante 4 preciosos anos os integralistas apoiaram o esforço bélico da nação, envolvida pela república (com assentimento do rei exilado na Grã-Bretanha) na I Guerra Mundial pelo lado aliado, reduzindo ao silêncio a sua actividade política.


É com a traição de D. Manuel II aos insurgentes monárquicos de Monsanto e da “Monarquia do Norte” em 1919 (o célebre Go on! transmitido a Ayres de Ornellas), que os Integralistas se voltam para o miguelismo dinástico, na pessoa do filho do S.M.F El-Rei D. Miguel, chamado de D. Miguel II. Oficial do exército austríaco, D. Miguel havia renunciado à sua comissão de serviço com a entrada de Portugal na guerra, pelo campo oposto. Em 1921 renunciaria também aos seus (legítimos) direitos à coroa portuguesa, na pessoa do filho mais novo, D. Duarte Nuno que, pelo (agora contestado) Pacto de Dover, reconheceria a realeza de D. Manuel II em troca do seu reconhecimento como herdeiro deste, em caso falta de descendência directa – como veio a acontecer, de resto.


A adesão do Integralismo ao legitimismo dinástico e a solução fusionista, que tão nefastos resultados vem trazendo à presente concretização do ideário monárquico, foram seguidas do tresmalhar ideológico dos integralistas, a partir da morte precoce do “pastor” António Sardinha e de o movimento não se unir numa só posição em relação ao regime ditatorial subsequente ao golpe de estado de 1926. Seduzidos pelo nacional-sindicalismo então em voga na Europa – e injectado no seio integralista por Alberto de Monsaraz e Rolão Preto - pela possibilidade de lutar por um mal menor (com sucesso mais provável que lutar pelo bem maior), muitos abdicaram de lutar pela conquista da sua monarquia, absorvidos uns pelo regime salazarista (Marcello Caetano, por exemplo) outros perseguidos por este, outros retirados da política, por desilusão…


Do tresmalho ao desnorte foi uma questão de tempo, de muito tempo de salazarismo. Da fórmula da monarquia tradicional, orgânica e anti-parlamentar de Monsaraz, com um rei que para Gama e Castro deveria governar mas não administrar, os integralistas passaram a simplesmente velar leves argumentos em abono da forma monárquica de chefia de estado, uma em que o rei não governa nem administra, limitando-se a “chefiar tudo o que não seja discutível no plano nacional – a Diplomacia, as Forças Armadas, a Justiça”, citando Mário Saraiva. O chamado Neo-Integralismo apenas culminou a degradação ideológica do movimento integralista, desde o início pejado de filiações alheias e estranhas à sua natureza patriótica; sempre heterogéneo, desordenado e inconstante, o Integralismo Lusitano acabou ingloriamente diluído no mesmo liberalismo de fachada monárquica que visou drenar.





4 - O Carlismo e o futuro do Tradicionalismo Português


Revisitado o percurso do legitimismo português, foi possível perspectivar aquilo que o distingue do espanhol e que foi, em boa medida, determinante da falência do miguelismo enquanto movimento contra-revolucionário e expressão do tradicionalismo político luso. É por isso que se pode olhar o último século e meio de carlismo como a vida que o miguelismo não pôde viver por razão de maleita congénita sem esperança de cura.


Minado durante largas décadas pelo tumor absolutista, o miguelismo não conseguiu enfrentar os desafios dos tempos, assumir a sua (co)essência tradicionalista e conseguir o afecto e adesão dos portugueses; desenganado pelo malogro do Integralismo Lusitano e sangrado pelo salazarismo, perdeu-se na memória das gentes como uma longínqua lealdade dinástica sem concretização política, ignorada e desprezada por um país cómodo com a “sua” república. Lealdade que, de resto, nem sequer foi sequer acolhida ou reciprocada pelo príncipe de sangue miguelista, o actual Duque de Bragança, Senhor Dom Duarte Pio…


O caso é o seguinte: sendo que o miguelismo faliu, desde há décadas que não há tradicionalismo em Portugal, embora continuem a existir tradicionalistas. Órfãos de rei legítimo, de congregação, de concretização politica. Ora os carlistas espanhóis também estão órfãos de rei legítimo, mas se não estão congregados (hoje são poucos e estão divididos) estão mobilizados por estruturas sociais e políticas; e, sobretudo, possuem um século e meio de concretização de uma visão tradicionalista para Espanha que obedece a princípios comuns ao tradicionalismo português, embora isso não fosse totalmente visível no miguelismo histórico.


Assim, urge refundar uma alternativa tradicionalista para Portugal: necessariamente miguelista do ponto de vista da lealdade dinástica (embora a necessária legitimidade exercício exclua a pretensão de Dom Duarte Pio de Bragança) mas politicamente carlista – ajustando obviamente todo o disposto foral para o âmbito municipal tradicional em Portugal. Uma Comunhão Tradicionalista Portuguesa que, com o apoio dos irmãos carlistas, seja uma peça válida na construção de uma meta-política comum à Península que partilhamos e ao mundo hispano (o lusófono incluído), para que este se constitua como um bloco de decisão mundial compatível com os quase mil milhões de pessoas que representa, em prol dos seus princípios morais, culturais e políticos tradicionais. Voltando ao princípio deste artigo:


“Federemo-nos” os tradicionalistas, que melhor poderemos perseguir os nossos objectivos, lutando por Deus, Pátria, Rei e o Bem Comum da Cristandade.

quarta-feira, 13 de janeiro de 2010

UN AMIGO ARGENTINO NECESITA AYUDA





Se trata del editor de Argentinidad.org

De Panorama Católico Internacional:



Un buen amigo, Esteban Falcionelli, hijo del gran historiador Alberto Falcionelli, editor de la web Argentinidad, necesita que le demos una mano. Debe hacer frente al tratamiento médico de su hijo menor, que tiene una duración de seis meses durante los cuales el niño tiene que recibir una cápsula de 10 mg. de atomoxetina por día. El costo actual de cada caja de siete cápsulas es de $ 180 argentinos, unos USS 50.


La familia de Esteban Falcionelli se encuentra en una situación económica angustiosa, careciente de una Obra Social que cubra al menos parcialmente el tratamiento. No tiene la posibilidad de proveer esta medicación a su hijo.
Seguramente, entre los lectores de Panorama habrá quien pueda hacer un contacto con el laboratorio, o alguna droguería. O tal vez tenga a su alcance la medicación. O pueda aportar otro tipo de ayuda.


Cualquier asistencia que se pueda brindar a este buen amigo, editor de ]]-->Argentinidad



Para ayudar:

El mejor modo de hacerlo es vía Paypal o por Western Union. Las transferencias bancarias son carísimas, lentísimas y complicadísimas.

En el primer caso, pueden entrar en Sostenga Panorama | Panorama Católico Internacional y verán el modo.

En el segundo, deberían emitir un giro vía Western Union

Pueden hacerlo a mi nombre y se lo haré llegar.

Marcelo González, DNI 12 530 384 Calle Piovano 5036, Moreno, Bs. As.

Deberán remitirme por correo electronico, para poder cobrarlo

1) el Código de Giro

2) Nombre completo del remitente (el que figura en el formulario del giro)

3) Ciudad y país de emisión

4) Monto esperado en pesos argentinos.



Todos estos datos están en el formulario que llenan al hacer el giro.

Envío este correo a Uds. con copia al Sr. Falcionelli


Un cordial saludo y muchísimas gracias. Dios les pague.

Marcelo González