segunda-feira, 7 de dezembro de 2009

" LA " CUECA LARGA " DE LOS PINCHEIRA ", DE JOSÉ MANUEL GONZÁLEZ.

Una montonera realista en la independencia sudamericana. Prólogo de Luis Corsi Otálora. Ediciones Nueva Hispanidad - Sí, ya sé que estoy poniendo el blog muy pesado con mi hispanoamericanismo, pero es lo que hay. Ya saben el alegrón que me llevé cuando el amigo Félix Della Costa envióme los libros. El de Corsi lo comentábamos hace muy poquito - " LOS REALISTAS CRIOLLOS ", DE LUIS CORSI OTÁLORA ; y ya estaba tardando el de Manolo. Tengo aún muy fresco el recuerdo de aquel artículo de la revista " Maritornes ", que ha acabado dando título a este libro que hemos devorado en pocos días. La prosa poética, nerviosa y aguda del alma argentina, alma sanguínea en este caso de lo astur y lo galaico, ha hecho un trabajo de base que junto los de Corsi, y a la " intuición " de Las lanzas coloradas, han sido la valiente punta de lanza de la historia hispanoamericana silenciada. Nuestro autor se centra, en un estilo tan atractivo como veloz en los hermanos Pincheira y sus tropas, que resistieron hasta la primera década del XIX frente a los independentistas entre los actuales territorios de la Argentina y el Chile, siendo aliados de los indios y formando todo un " pueblo combatiente " al que corresponde el sambenito de " bandidos ". Ni nosotros ni el autor negamos, pues, la correspondencia que hubo en todo ello. No estamos ante un trabajo hagiográfico. Pero sí estamos ante un trabajo reivindicativo, pues es curioso que la historia hispanoamericana a entrambas orillas del Atlántico sólo coincida en loas para los patriotas y en insultos para los realistas, recordemos, para los españoles americanos que no se quisieron separar de España. Asimismo, nos escama que las acusaciones de bandidaje se den en conflictos más o menos similares ( Que no idénticos, las Guerras Civiles Hispanoamericanas no fueron exactamente de Contrarrevolución/Revolución, o al menos, tal y como fueron en Europa ) , tales como la Vendée, el Brigantaggio napolitano, o el mismo carlismo español. Aunque más que ello, que es un tema controvertido y matizable, lo que sí nos parece una comparación más que acertada es para con Ben Hafsún, el caudillo de la Hispania meridional que hizo tambalear el califato; después que Don Pelayo y antes que el Cid mostró la resistencia cristiana. Hombres a caballo, tierra de fronteras, vida dificílisima, rudeza en la sangre; todo ello vivieron los Pincheiras, con su sangre gallega a cuestas, con los criollos y los pehuenches. Estudiando las correrías hafsuníes encontrará uno paralelismo, como lo encuentra en tantos otros episodios de la historia secular hispánica. El dato del peruano Leandro Castilla en el carlismo asimismo es muy instructivo, muy de agradecer. Así como los datos del " Estado del Arauco " y las relaciones diplomáticas de la Corona con los amerindios del extremo sur; algo que seguía vivo en la época pincheirina. Curioso asimismo que haya quienes se empeñen en el bandolerismo de los Pincheira mientras nos pintan como un santón laico de la libertad progresista a Bolívar, el autoproclamado dictador de la Gran Colombia que traicionó al precursor Miranda, el que quería a América entregada para la Pérfida Albión y sólo luchó por su gloria personal, declarando exterminio. Estamos más que seguros que si a los Pincheiras les hubiera dado por alistarse en el bando de O´Higgins, las acusaciones de bandolerismo serían más que fugaces. González destapa el tarro de las esencias y defiende el " protocarlismo " en América por obra y gracia de los Pincheira. Nos parece arriesgado, pero caramba, ¿ por qué no ? ¿ Acaso son los Pincheiras muy distintos de muchos guerrilleros cabreristas, que del Maestrazgo a Murcia pusieron en jaque a la tiranía de la usurpación ? Aun así, sabemos que no todos los realistas, y en especial, la minoritaria oficialidad peninsular, era trigo limpio. Muchos fueron cristinos a los pocos años. Y qué diremos de Maroto....Pero algo parecido sucede a los guerrilleros españoles antibonapartistas, no todos eran como Riego o el Empecinado, había otros muchos como Gómez y Zumalacárregui. Creo que en nuestra América también ocurrió mucho de eso. Aunque el conflicto es tan poliédrico que lo podríamos ver en ambos bandos. Como dice el mismo título, se centra en esta montonera sudamericana, pero, complementando los trabajos de Corsi, los va enlazando con las distintas resistencias y sentimientos realistas de toda nuestra América, trabajando sobre apéndices documentales que muchos quisieran llevar al olvido. De Manolo sólo conocía aquel luengo e interesantísimo artículo, con mi primera " lectura completa " de él, me he llevado una grata impresión, y ello después del nivel de exigencia de la impaciencia que tenía para con esta obra, que, como la de Corsi, Félix Della Costa me " adelantó " hace ya tiempo. Y en lo de apéndices documentales, ni por asomo son todos " amigos de los realistas ". En los mismos " enemigos " se halla, por ejemplo, la influencia británica en las tropas bolivarianas bien detallada, para que luego intenten difundir la causa realista como " cosa de ricos y foráneos ". González demuestra con los Pincheira por delante que eso no fue así. Por supuesto queda mucho por hacer. Nos queda a los hispanos todos quitarnos muchas pasiones, pero eso es quizá demasiado pedir. La edición del " otro Bicentenario " de Nueva Hispanidad es sin duda una aventura intelectual emocionante y quijotesca. Estos trabajos son los cimientos de una casa que no aguanta más silencio, y más en estos turbulentos tiempos que nos están tocando padecer. Ya era hora de hablar del " otro bando ", ya era hora de explicar por qué aquellas dolorosas guerras se prolongaron tanto en el espacio y en el tiempo, entre hombres de las Indias, con tanta adhesión popular, donde las distintas razas combatieron. Estamos en trabajos que se ocupan en generalidad, levantando así el ánimo investigador y el afán del intelecto por trabajar en algo que nos compete a todos los hijos de la civilización hispano-católica. Y por Dios y por Nuestra Señora de Luján, que ya es hora de que España reconozca a quienes la defendieron hasta las últimas consecuencias. Sin leyendas rosas, sin leyendas negras. Y yo, con mi despiste, al recibir el libro, como agarré primero el de Corsi, no me había fijado en la dedicatoria del autor. Muchas gracias Manolo, y muchas gracias a Félix, y quiera Dios que nos tomemos un buen mosto del Aljarafe algún día en el gran Buenos Aires, y que eso llegue más pronto que tarde. Manolo, dejaste el pabellón alto, y me ha encantado y enganchado el leerte. Me ayudaste mucho en mi formación, y esperemos que esto no acabe acá, sino que al contrario, sea un fulgurante y prometedor comienzo. [82.jpg] Sumérjanse, pues, en el océano de esta parte crucial de nuestra historia con José Manuel González, y dejemos los hispanos de vernos como extraños y más en este conflicto, pues nos explica muchas cosas que nos ocurren en la actualidad, donde ni unos ni otros somos libres en este mundo globalizado de salvajismo capitalista y culturilla progre.

1 comentário:

  1. ¿Cómo y dónde se puede conseguir "La cueca larga...."??? Lo quiero -pago- en pdf para bajar. Gracias

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